
Un día un Hombre se encontró con otro Hombre y le dijo:
¿Sabes lo que escuché acerca de aquel Hombre?
Espera un minuto -replicó el Hombre-. Antes de decirme nada quisiera que pasaras un pequeño examen. Yo lo llamo el examen del triple filtro.
¿Triple filtro?
Correcto -continuó el Hombre-. Antes de que me hables sobre el Hombre, puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir. Es por eso que lo llamo el examen del triple filtro.
El primer filtro es la verdad ¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?
No -dijo él -, realmente solo escuché sobre eso y…
Bien -dijo el Hombre-. Entonces realmente no sabes si es cierto o no.
Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la bondad. ¿Es algo bueno lo que vas a decirme del Hombre?
No, por el contrario…
Entonces, deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto.
Pero podría querer escucharlo porque queda un filtro: el filtro de la utilidad. ¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme del Hombre?
No, la verdad que no.
Bien -concluyó el Hombre-, si lo que deseas decirme no es cierto, ni bueno, e incluso no es útil ¿para qué querría saberlo?
Usa este triple filtro cada vez que oigas comentarios sobre alguno de tus amigos cercanos y queridos o nuestros compañeros de trabajo…
Yo agregaría, además, que apliques esto cuando te ofrezcan contarte algo de cualquier persona, sea tu amigo, enemigo o un completo desconocido.
CON AMOR, COMPARTE ESTA SABIDURÍA